Con cuidado y en primera que ahora ya conduces solo. Ya no hay nadie que te guíe ni te señale cuando cambiar de marcha ahora las decisiones son tuyas. Así comienza tu viaje y todo parece nuevo, al principio despacito pero luego se acelera, cuando se empieza a conducir tienes prisa para todo, ya habrá tiempo para ir más despacio.
Aprovecha y disfruta del paisaje mientras dure este trayecto porque esta vía es de único sentido y no puedes volver atrás. Tómate tu tiempo y elije bien las salidas porque una vez las cojas ya no hay cambio de sentido. Habrá señales y baches, grandes rectas, muchas curvas, cuesta arriba y cuesta abajo para llegar al destino hay que pasar por todo eso.
Quizá en tu camino encuentres una autoestopista que se sentará delante y a partir de ese momento viajará a tu lado. Quizá el asiento de detrás también acabe llenándose. Este es un camino largo y no sabes que pasará.
Tu maletero debe estar lleno de recuerdos de los lugares en que paraste, lo momentos que viviste y la gente que estuvo allí si no, no merece la pena el viaje.
Inevitablemente todo viaje se acaba. El coche ya no puede más. Los pasajeros del asiento trasero hace tiempo que lo abandonaron y ahora viajan solos. Tu copiloto se canso de viajar y ahora espera quieta a que decidas parar.
Ha sido un viaje largo, mucho has recorrido, muchos otros coches se han cruzado en tu camino, algunos te siguieron, otros tomaron otras salidas. Ha llegado el final pero en este viaje el destino es lo de menos pues lo importante es viajar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

a mi me encantaría hacer algún viaje contigo
ResponderEliminarBUENO,PARA ESO SIEMRPE HAY TIEMPO. SERIA UN AUTENTICO PLACER
ResponderEliminar