El principio de esta historia es un principio cualquiera
no destacaba en nada, no era el más listo de la escuela.
Soñaba cada noche en convertirse en una estrella
al dejar volar sus sueños y luego seguir su estela.
Eran delirios de grandeza de una infancia a la deriva,
las secuelas que quedaban en cada año de vida.
Y es que es duro ser mediocre y querer ser especial.
El querer sobresalir y no poder destacar
le torturaba.
Mientras el tiempo pasaba, las nuevas dudas llegaban
y pensaba en como vivía su vida ¿Y si no la aprovechaba?
Y es que es duro descubrir que tu vida no vale nada.
Se hace difícil admitir que ha sido malgastada.
Cuando te han herido un ala cuesta el echar a volar
y cuando caes al suelo es difícil remontar
pero lo intentaba.
Solo buscaba alguien que lo aceptara por el mero hecho de ser
pero es que el ver bajo la piel a veces es tan complicado.
Es delicado cuando el matiz deseado no se ve desde este lado
es con sumo cuidado como su búsqueda seguía
pero un buen día pareció haber terminado...
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