jueves, 17 de junio de 2010

CRONICAS DESDE PRESIDIO

Ayer comenzó mi andanza en el maravilloso mundo de los centros cerrados, lo más parecido a una cárcel en lo que a menores se refiere. Tengo que confesar que entré allí con algo que me oprimía la garganta y que no era la pena ni una corbata, vamos que estaba acojonao. Ayer pude comprobar que esos chavales no eran demasiado distintos de los que había tratado hasta ese momento de hecho conocía a alguno de ellos. Lo cierto es que es mucho estrés, mucho ir y venir y muchas cosas de las que estar pendiente. empecé por la puerta grande un jornada de 10 horas y un registro de celda a las espaldas, además me espera un fin de semana donde trabajaré 26 horas repartidas en dos días. Aunque solo fue mi primer día no me desagradaría hacer esto algún tiempo más.

2 comentarios:

  1. Pues nada Pedrete a ver si puede ser que trabajes tanto que lo aborrezcas!

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  2. Te iba a llamar este finde pa' beber cervezas y todo eso pero veo que estarás ocupado con tus delincuentes...

    En la cárcel y en la cama se conocen a los amigos.

    Tu ahora puedes conocerlos a dos bandas. Cuidado con el ojal...

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