jueves, 4 de marzo de 2010

LA GRANDEZA DE LAS COSAS PEQUEÑAS

Tenemos esa mentalidad que no nos permite ver más allá de lo obvio. Tendemos a menospreciar las cosas por su tamaño, su aspecto o su valor económico quedándonos en lo superficial sin darnos cuenta que el más simple de los gestos o el más insignificante de los objetos puede proporcionarte una gran satisfacción. ( Por si ahora sonríes lascivamente aclarar que no estoy hablando de consoladores, mal pensao)

Como ya escribí en un post anterior en las pequeñas cosas radican las grandes diferencias y no puedo estar más de acuerdo. Quizá sería un mundo mejor si diéramos a cada cosa el valor que se merece, si trascendiéramos sus características materiales y profundizáramos en su esencia misma. Quizás así el mundo no sería tan complicado.

¿ Y a qué viene todo esto?. Ahora tengo un micrófono y me hace tremendamente feliz.

3 comentarios:

  1. pero seguro que ese micrófono te dará muchas satisfacciones y buenos momentos...

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  2. Ahora puedes cantar lo de:
    Un dos

    Los micrófonos

    Olé

    Los micrófonos

    Proba proba

    Los micrófonos



    Fuera coña, ya hay ganas de que lo uses...

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