En estos tiempos donde una carrera universitaria parece más un lastre que una ayuda en el mercado laboral a los que son como yo, recién licenciados, se dedican a ponernos jugosos caramelitos delante de las narices y justo cuando vas morderlos te los quitan de golpe dejándote solo un dolor de muelas. Te venden la moto, todo es muy bonito, harás lo que te gusta y cobraras bien por ello pero cuando preguntas por tu situación: "Tu cumple con lo que se te diga y luego ya se verá" ni que decir tiene que luego se ve muy poco. Esto me recuerda una vieja frase que escuché a uno de esos Don Juanes del tres al cuarto, cuya capacidad de seducción es sobrevalorada por ellos mismos y sus habitual Doña Inés no es más que la típica incauta con unas cuantas copas de más que estando sobria ni se acercaría a este tipo de seres. El lema de semejante ser era:
" Prometer hasta meter y después de haber metido olvidar lo prometido"

No hay comentarios:
Publicar un comentario