sábado, 31 de octubre de 2009

UNA DEUDA PENDIENTE

Bueno pues ya esta cerca, tan cerca que casi puedo tocarlo. Ahora es el momento de los nervios, de la incertidumbre y a la vez de la ilusión que produce un nuevo lugar, algo completamente distinto a lo que mis sentidos están acostumbrados. En aquellos meses de frío lo prometí y no solo a otras personas sino a mi mismo que lo haría, que el dinero no sería un impedimento y que lo haría. Pues bien ahora es el momento.

Después de algunos contratiempos y muchas indecisiones al final está solo a dos días. Dos días en los que cumpliré mi promesa, dos días que disfrutaré como nadie porque me encontraré con personas que me llenan en un marco completamente nuevo. Lo cierto es que en este viaje mi objetivo no es ver la ciudad es verlos a ellos y con ellos ver la ciudad.

La deuda que contraje tanto con ellos como conmigo está a solo a dos días de ser saldada.

4 comentarios: